Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Herramientas para ORAR’ Category

Nuestro espíritu es un mar en el que normalmente navegamos en la superficie. A veces hace falta adentrarnos en las aguas profundas para encontrarnos con nosotros mismos y con Dios. Lo primero es querer, anhelar vivir en la verdad. Pero ayuda mucho un ambiente, un tiempo, un lugar. Anhelamos la paz, marchemos tras ella.

Aquí les dejo los datos de los Retiros Emaús, que puede ser ese momento para ir más hondo en tu realidad, bajo la mirada del buen Dios:

RETIRO EMAÚS

Y aquí un testimonio de Mauricio, quien asistió a uno de estos retiros:

Te quiero contar qué me pasó el pasado mes de mayo.

Fui invitado a un retiro y por principio, me sonó contrario a lo que yo quería hacer e incluso a lo que estaba dispuesto. No sé cómo pero en mi cabeza se quedó y maduro la idea y finalmente fui para ser sincero más porque el domingo me alcanzaría Vero en Miami y pasaríamos un par de días juntos y podía ser una buena excusa que por el retiro en sí.

Aprendí rápido que no existen las casualidades y añadí a mi diccionario una nueva palabra con un gran significado, las Diosidencias y eso es lo que viví. Por muchos lados se me dio todo para poder asistir al retiro y no puedo más que contarte que fue una experiencia maravillosa, llena de pláticas de cómo otras personas han encontrado a Dios en sus vidas, como el amor de Jesucristo está vivo si lo dejas entrar un poco en tu vida y sin mucho rezar, pero con una gran apertura de corazón, a lo cual me ayudaron otros 50 hombres que estuvieron caminando conmigo ese fin de semana, recordé y volví a vivir lo que sentí hace muchos años cuando era muy chico y me permitía abrir ese caparazón, que Dios me ama y no sólo eso sino que me ama muchísimo y que Jesús está aquí, conmigo y con todos los que le queremos decir sí.

Realmente me movió fibras de sentimientos que simplemente te puedo describir como íntimamente bonitos e increíbles, me di cuenta que con todos y mis miles de errores eso no importa si volteo y digo sí, sí te quiero, sí te necesito, sí quiero que me guíes y todos esos sí empiezan a jugar en Diosidencias increíbles no en lo que yo quiero sino en lo que es bueno para mí, para salvarme.

Esto que sentí en mayo, regresé a vivirlo sirviendo como ayuda a otros nuevos caminantes a principios de octubre y junto con muchos otros, hemos juntado voluntades y esfuerzos para traer este regalo de un fin de semana de amor a México. El primer fin de semana de diciembre será el primer Retiro de Emaús en México.

Quiero invitarte a que sientas lo que yo y muchos otros hemos sentido, que sin importar cómo entramos ese viernes del retiro, te garantizo una gran sonrisa dibujada con el rostro de un corazón feliz y satisfecho el domingo y lo mejor sería que ese regalo para ti el mismo domingo lo pudieras compartir también con tu familia.

El retiro en si está preparado y dirigido por laicos de México y otros países quienes le dedican tanto tiempo y esfuerzo a su preparación por estar convencidos de esta experiencia única y maravillosa.

Te anexo el formato de inscripción junto con otro documento que describe más acerca del retiro y la página www.emaus.mx donde puedes conocer más detalles.

Si estos argumentos no son suficientes, al menos piensa que el fin de semana es una bonita oportunidad para dedicarte tiempo a ti mismo sin las preocupaciones que nos aquejan a diario a ti y a mí.

Un abrazo,

Anuncios

Read Full Post »

Qué vacíos suenan los discursos cuando no hay una vida que los respalde. Cuántas veces nos achacan a los cristianos la incoherencia, la doblez, los golpes de pecho no avalados por la caridad fraterna.

Y a pesar de las incoherencias, sí hay testigos. Es el caso de estos monjes argelinos, vida real hecha ahora película. Lean el testamento del abad, el P. Christian, sus actitudes humanas y cristianas hacia sus hermanos musulmanes, hacia el hombre que será su verdugo. Maravilloso que en el mundo haya esos espíritus luminosos, que le apuestan al amor más allá de la esperanza.

 


TESTAMENTO DEL P. CHRISTIAN DE CHERGÉ

Abierto el domingo de Pentecostés, 25 de mayo de 1996

En la noche del 27 al 28 de marzo de 1996, siete monjes del monasterio cisterciense Ntra. Sra. del Atlas, cerca del pueblo de Tibhirine en Argelia, fueron secuestrados por musulmanes fundamentalistas. Fueron ejecutados el 21 de mayo. El Superior de la comunidad, P. Christian de Chergé, había entrado en el monasterio del Atlas en 1969 a la edad de 32 años, siendo ya sacerdote. Hizo su profesión solemne en Atlas en 1976 y fue elegido Prior Titular de la comunidad en 1984.

El Padre Christian había estudiado en Roma de 1972 a 1974 y estaba muy implicado en el diálogo interreligioso. Presentamos a continuación su Testamento, escrito más de un año antes de su muerte pero no descubierto hasta después, que ha llegado a ser ya un clásico de la literatura religiosa contemporánea:

 

TESTAMENTO


Cuando un A-Dios se vislumbra…
Si me sucediera un día –y ese día podría ser hoy– ser víctima del terrorismo que parece querer abarcar en este momento a todos los extranjeros que viven en Argelia, yo quisiera que mi comunidad, mi Iglesia, mi familia, recuerden que mi vida estaba ENTREGADA a Dios y a este país. Que ellos acepten que el Único Maestro de toda vida no podría permanecer ajeno a esta partida brutal. Que recen por mí. ¿Cómo podría yo ser hallado digno de tal ofrenda? Que sepan asociar esta muerte a tantas otras tan violentas y abandonadas en la indiferencia del anonimato. Mi vida no tiene más valor que otra vida. Tampoco tiene menos. En todo caso, no tiene la inocencia de la infancia. He vivido bastante como para saberme cómplice del mal que parece, desgraciadamente, prevalecer en el mundo, inclusive del que podría golpearme ciegamente. Desearía, llegado el momento, tener ese instante de lucidez que me permita pedir el perdón de Dios y el de mis hermanos los hombres, y perdonar, al mismo tiempo, de todo corazón, a quien me hubiera herido. Yo no podría desear una muerte semejante. Me parece importante proclamarlo. En efecto, no veo cómo podría alegrarme que este pueblo al que yo amo sea acusado, sin distinción, de mi asesinato. Sería pagar muy caro lo que se llamará, quizás, la “gracia del martirio” debérsela a un argelino, quienquiera que sea, sobre todo si él dice actuar en fidelidad a lo que él cree ser el Islam. Conozco el desprecio con que se ha podido rodear a los argelinos tomados globalmente. Conozco también las caricaturas del Islam fomentadas por un cierto islamismo. Es demasiado fácil creerse con la conciencia tranquila identificando este camino religioso con los integrismos de sus extremistas. Argelia y el Islam, para mí son otra cosa, es un cuerpo y un alma. Lo he proclamado bastante, creo, conociendo bien todo lo que de ellos he recibido, encontrando muy a menudo en ellos el hilo conductor del Evangelio que aprendí sobre las rodillas de mi madre, mi primerísima Iglesia,
precisamente en Argelia y, ya desde entonces, en el respeto de los creyentes musulmanes. Mi muerte, evidentemente, parecerá dar la razón
a los que me han tratado, a la ligera, de ingenuo o de idealista:
“¡qué diga ahora lo que piensa de esto!”
Pero estos tienen que saber que por fin será liberada mi más punzante curiosidad.
Entonces podré, si Dios así lo quiere,
hundir mi mirada en la del Padre
para contemplar con El a Sus hijos del Islam
tal como El los ve, enteramente iluminados por la gloria de Cristo,
frutos de Su Pasión, inundados por el Don del Espíritu,
cuyo gozo secreto será siempre, el de establecer la comunión
y restablecer la semejanza, jugando con las diferencias.
Por esta vida perdida, totalmente mía y totalmente de ellos,
doy gracias a Dios que parece haberla querido enteramente
para este GOZO, contra y a pesar de todo.
En este GRACIAS en el que está todo dicho, de ahora en más, sobre mi vida,
yo os incluyo, por supuesto, amigos de ayer y de hoy,
y a vosotros, amigos de aquí,
junto a mi madre y mi padre, mis hermanas y hermanos y los suyos,
¡el céntuplo concedido, como fue prometido!
Y a ti también, amigo del último instante, que no habrás sabido lo que hacías.
Sí, para ti también quiero este GRACIAS, y este “A-DIOS” en cuyo rostro te contemplo.
Y que nos sea concedido rencontrarnos como ladrones felices
en el paraíso, si así lo quiere Dios, Padre nuestro, tuyo y mío.

¡AMEN! ¡IM JALLAH!

Argel, 1 de diciembre de 1993
Tibhirine, 1 de enero de 1994                    

Christian.+

Read Full Post »

Los salmos, milenarios poemas e himnos lanzados desde el corazón del hombre hasta el corazón de Dios. Con ellos oró el pueblo de Israel, así peregrinaban cantando en la subida al Templo. La boca de Jesús los pronunció y cantó, incluso desde la cruz.  Él, verdadero hombre, se valió de estas palabras para entablar un diálogo de amor, de confianza, de consuelo y alabanza con su Padre. Y estos salmos han resonado en la voz de la Iglesia que los sigue cantando, rezando y meditando. En los monasterios se han cantado desde siempre. En la misa los escuchamos. Sumemos nuestra voz a esta oración para realizar el encuentro que anhelamos con ese Dios que nos espera y desea sorprendernos una vez más en este rato de oración.

  1. Ejercicio de oración:

Salmo 121 cantado en hebreo con subtítulos en español. Esas palabras usó Jesús, María, los profetas.. Esas palabras escuchó el Padre y las escuchará de ti (dale click ahí en lo verdecito…).

       2. Escucha las recomendaciones del Papa Benedicto para orar con los salmos (resumen de 1 min).

Toda la complejidad de los acontecimientos se resume en los Salmos. En los Salmos se entrelazan y se expresan alegría y sufrimiento, deseo de Dios y percepción de la propia indignidad, felicidad y sentido de abandono, confianza en Dios y dolorosa soledad, plenitud de vida y miedo a morir.

3. Texto completo con la catequesis de Benedicto XVI sobre la oración con los Salmos

http://www.radiovaticana.org/SPA/Articolo.asp?c=498220

Read Full Post »

Rezamos el Padre Nuestro una y otra vez. Probablemente tenemos ya esta oración maravillosa como un tapete desgastado a fuerza de rutina y costumbre. Detente, asómbrate, déjate impactar por la fuerza de esas palabras, dales sentido. No en vano Jesús nos la regaló “cuando oren digan…”.

Y ¿cómo podemos recitarlo de manera insensible? Cada Padre Nuestro es una llamada al perdón. Actitud de perdón, buena respuesta para regalar algo a Aquél que se ha dado a sí mismo. Actitud de perdón, lógica reacción de quien se ha recargado en el abismo de misericordia. Actitud de perdón, ¿no será ésta la terapia necesaria para sanar tantas heridas?

Gracias de nuevo, Fr. Julio, por esta nueva presentación. Que el buen Dios te bendiga.

Read Full Post »

Les comparto otra presentación de mi amigo carmelita, Fray Julio Rincón.

Tómate un ratito para darle espacio al buen Dios y maravillarte de su amor (10 min). Estupendo el punto de partida “danos hoy nuestro pan” para ahondar y dejarte sorprender. Ese pan que se hace Eucaristía, Jesús que se queda con nosotros, para que le podamos buscar siempre cerca, muy adentro, ahí quiere estar. 


 


 

 

Read Full Post »

Algo de especial tiene la oración de aquellos han sentido un llamado especial a buscar el rostro de Dios con radicalidad. Los monjes y monjas contemplativos, son pequeñas estrellas que nos hacen mirar hacia arriba.

En los monasterios tiene un lugar privilegiado la oración litúrgica en común, especialmente los salmos. Es el cimiento sobre el que se ha desarrollado el canto gregoriano, cantado y orado por cristianos durante siglos. Vehículo para el ascenso hacia el Absoluto y Trascendente.

Escogí unas secuencias de canto gregoriano que retoman el núcleo de nuestra fe: la Redención. La mirada amorosa de Dios es tal que se abaja y se encarna (Encarnación-Anunciación a María). El Verbo hecho carne, nos demuestra su amor muriendo por nosotros (Pasión y muerte). Jesús es signo de victoria y es verdaderamente “Dios con nosotros”, está vivo y vive en mí (Resurrección).

1. Encarnación – Anunciación

Toma el Evangelio que narra la Anunciación del ángel a María (Lc 1,28 ss). Después ve y escucha este video. A través de los sentidos, llega al encuentro con Dios y su amor. Con María y su “sí”.

Sal 44, 13 “tu rostro buscaré, Señor”

Sal 44,11 “Escucha hija y mira”

Is 7, 14 “He aquí que la virgen concebirá”

Lc 1, 28 “Dios te salve María”

http://es.gloria.tv/?media=140306

2. Pasión y muerte de Nuestro Señor

Me rodeó una angustia mortal”. Penetra los sentimientos de Cristo paso a paso en el momento culmen de su amor a mí.

http://es.gloria.tv/?media=138168

http://es.gloria.tv/?album=113&page=7

“Kyrie eleison” – Señor ten piedad

http://es.gloria.tv/?media=54959

3. Resurrección. Cristo vivo.

Cristo resucitó, que Él haga renacer en mí una esperanza indefectible.

http://es.gloria.tv/?album=113&page=8

Anexo: la vida en un monasterio benedictino:

http://es.gloria.tv/?album=113&page=6

Read Full Post »

La música y las imágenes pueden ser una buena guía en la oración. Ellas nos pueden facilitar el camino hasta el umbral del encuentro con la persona viva de Dios. Aquí les dejo (1) unas reflexiones del P. Checa sobre cómo podemos aprovechar la música (2) unas presentaciones con música que pueden usar para su propia oración (3) en un artículo próximo les dejo varias presentaciones para que puedan hacer oración con ayuda del canto gregoriano.

*** + ***

Aunque con el tiempo el orante, contemple a Dios en fe, sin imágenes –que no son Dios mismo- y lo escucha sin oírlo –percibiendo el silencio de Dios- mientras aprende a percibirlo en la oscuridad y a escucharlo en el silencio, puede ayudarse del lenguaje de los signos verbales, y de las imágenes-símbolo.

El cristianismo y las religiones más antiguas, han hecho uso de la imagen para establecer la conexión con Dios. La imagen en el recinto sagrado ha sido siempre un reclamo al creyente, para trascender a Dios.

La música constituye un precioso vehículo para concentrarse en la oración y aprovechar mejor los temas de la meditación. Ya desde muy pronto en el cristianismo como en el pueblo israelita, se empleó la música para alabar a Dios, como se usó también la danza. Los cristianos cantaban siempre en los cultos. San Agustín decía “el que canta, ora dos veces”.

Junto a una decisión de una vida cristiana cada vez mejor, posiblemente el deseo y la inquietud sería de una oración profunda y solitaria.

Consejos de San Ignacio: mirar a las personas, escuchar sus palabras, considerar sus acciones.

Santa Teresa: Quisiera yo siempre traer delante de los ojos el retrato o imagen de Cristo

San Juan de la Cruz: Poco importa oír una música sonar mejor que otra si no me mueve más ésta que aquella a hacer obras”.

(Extractos del P. Rafael Checa, Orar es Amar)

Marcela Gándara, “Dame tus ojos”:

Marcela Gándara, “supe que me amabas”

Read Full Post »

Older Posts »